Nosotras, Católicas por el Derecho a Decidir, nos sentimos ofendidas y aludidas
por lo que hoy sucede en nuestra patria, por la falta de ética y por esa,
anticristiana campaña contra las mujeres que luchan por los derechos de
todas. Lo que le dicen a Sofía Montenegro, nos lo dicen a cada una. Lo que le hagan
nos lo hacen a cada una. Está el corazón de todas en esta lucha.